Como padre, puede ser difícil aceptar que sus hijos son sexualmente activos e incluso puede ser más difícil pensar que se involucran en comportamientos que puedan ponerlos en riesgo de contraer enfermedades, como clamidia y gonorrea. A continuación, se presentan estrategias que usted puede utilizar para hablar con sus hijos sobre enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Hablar con su hijo
Si bien puede sentirse incómodo al hablar con su hijo sobre el sexo, ¡es un tema muy importante como para ignorarlo! En realidad, puede sentar las bases para esta conversación cuando su hijo es pequeño, por ejemplo, al estar abierto a las preguntas que su hijo pueda tener sobre su cuerpo. Desarrollar una relación de confianza a lo largo de los años marcará una gran diferencia en lo que respecta al planteo de este delicado tema.
Además, recuerde que no tiene que tener una gran conversación sobre sexo y ETS. Mantener conversaciones breves y significativas puede ser muy útil y darle a su hijo algo en lo que pensar. Para romper el hielo, vea lo que está sucediendo en el mundo de su hijo. Por ejemplo, si un personaje adolescente del programa favorito de su hijo está embarazada, esto puede llevar a compartir reflexiones sobre las relaciones sexuales sin protección.
¿Qué sucede si usted no está muy familiarizado con las ETS? Ahora es un buen momento para obtener datos de fuentes confiables, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Obtenga información sobre las ETS más comunes, los factores de riesgo, los síntomas, los tratamientos y las formas de prevención de estas infecciones. Hable con su hijo sobre lo que ha aprendido con un lenguaje que este pueda entender claramente. Además, si su hijo desea leer más por sí mismo, ofrézcale materiales impresos o muéstrele sitios web útiles.
¡Recuerde que las tácticas atemorizantes no son útiles! Tratar de asustar a su hijo sobre los peligros de las ETS puede hacerlo sentir incómodo para hablar con usted sobre sus preocupaciones. Pero es importante que trabaje para corregir cualquier concepto erróneo que su hijo pueda tener sobre la transmisión de las ETS. Es posible que desee compartir ideas que usted solía tener sobre el sexo y las opciones que realizó cuando era joven.
Siéntase libre de preguntar cómo se siente su hijo sobre la actividad sexual. Las preguntas del tipo “¿Te parece bien que una persona tenga relaciones sexuales sin protección?” pueden ser un buen punto de inicio para conocer la opinión de su hijo sobre el sexo. Esto también puede conducir a una conversación sobre las formas de prevenir ETS.
Además, reciba asesoramiento de familiares y amigos que hayan criado adolescentes. Otros padres pueden ser una fuente de apoyo y motivación mientras atraviesa este normal pero difícil momento de la vida de su hijo.
Cuidar de la salud de su hijo
Su hijo debe someterse a exámenes físicos regulares en los que el médico del joven pueda ayudar a decidir si es necesario realizar alguna prueba. Es muy importante que su hijo tenga acceso a atención médica confidencial y que tenga un médico con el que se sienta cómodo.
Durante el examen físico, debe recibir las vacunas recomendadas para su grupo etario. Por ejemplo, existe una vacuna para proteger contra el virus del papiloma humano (VPH). El VPH, una de las ETS más comunes, provoca verrugas genitales y algunas cepas pueden provocar cáncer de cuello uterino. La hepatitis B es otra infección que puede transmitirse a través de la actividad sexual. Normalmente los recién nacidos reciben esta vacuna, pero los niños más grandes y los adolescentes que no hayan sido vacunados también pueden recibir una serie de inyecciones.
Qué hacer si su hijo tiene una ETS
Si se le diagnosticó una ETS a su hijo, existen medidas que puede tomar:
- Asegúrese de que su hijo acuda a sus citas de seguimiento y tome los medicamentos recomendados.
- Aliente a su hijo a que informe al médico si los síntomas empeoran o si se desarrollan síntomas nuevos.
- Nota: A veces los síntomas de las ETS pueden confundirse con otras afecciones o es posible que la infección no presente ningún síntoma.
- Ofrezca a su hijo apoyo emocional. Asegure a su hijo que tener una ETS no lo hace una mala persona. Además, posiblemente su hijo desee hablar con un terapeuta sobre lo que le está sucediendo.
Su hijo debe saber que usted lo apoya y desea que esté sano. Puede ayudar a su hijo a tomar buenas decisiones sobre el sexo al estar disponible para hablar y preparado para escuchar.