Dos clases de tratamientos naturales se han mostrado prometedores en el tratamiento de la piel envejecida: Los ácidos alfa hidroxi (AHA) y antioxidantes. No obstante, la evidencia de que funcionen permanece incompleta y los AHA pueden causar efectos secundarios significativos.
Acidos Alfa Hidroxi
Los ácidos alfa hidroxi, como el ácido glicólico y láctico son sustancias derivadas de los productos de frutas y lácteos. Estos son parientes más leves de las sustancias usadas por los dermatólogos en las pieles químicas, que se diseñan para eliminar las capas dañadas de la piel. En años recientes, los fabricantes cosméticos han empezado a añadir AHA a numerosos productos para el cuidado de la piel.
La única evidencia significativa en apoyo a los AHA proviene de un estudio
doble ciego controlado por placebo
reportado en 1996.
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Este estudio de 22 semanas enlistó a 74 mujeres con la piel dañada por el sol. Las participantes recibieron ya fuera crema con 8% de ácido glicólico, con 8% de ácido L-láctico o crema de placebo y la aplicaron a la cara y antebrazos. Aunque los participantes mostraron mejorías en cada uno de los tres grupos, se lograron resultados superiores con cada una de las cremas AHA que con la crema de placebo.
No obstante, los beneficios vistos en este estudio, aunque fueron
estadísticamente significativos
, fueron bastante ligeros. Además, los AHA no siempre son inofensivos. Los posibles efectos secundarios incluyen ardor, ampollas, enrojecimiento grave, hinchazón (especialmente en el área de los ojos), sangrado, sarpullido y sensibilidad incrementada al sol.
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También hay preocupaciones de que los AHA podrían incrementar el riesgo de cáncer de piel. Por todas estas razones, la FDA actualmente está investigando el uso de los AHA en los productos cosméticos para determinar si deben ser reclasificados como medicamentos.
Antioxidantes
La luz ultravioleta del sol crea los radicales libres, sustancias naturalmente producidas que pueden dañar muchos tejidos del cuerpo, incluyendo la piel.
Los antioxidantes
son sustancias que neutralizan los radicales libres. Sobre esta base, se han investigado varios antioxidantes para su utilidad potencial en tratar o prevenir el fotoenvejecimiento.
Estudios preliminares han encontrado que la crema que contiene
vitamina C
produce cambios positivos en la piel dañada por el sol.
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No obstante, todavía no se han reportado estudios de doble ciego controlados por placebo significativos sobre este tratamiento potencial. (Para información sobre por qué los estudios doble ciego son importantes, vea
¿Por Qué las
Terapias Complementarias
Dependen de los Estudios Doble Ciego?
)
Los complejos procianidólicos oligoméricos (OPC)
hechos de las semillas de uva o la corteza de pino también son comercializadas para el tratamiento de la piel envejecida. Estas sustancias, estrechamente relacionadas a los
bioflavonoides
, tienen fuertes propiedades antioxidantes. También parecen proteger y fortalecer el colágeno y la elastina.
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Estos efectos proporcionan razones teóricas para creer que los OPC podrían ser útiles para el tratamiento de la piel envejecida. De nuevo, desafortunadamente, no hay ensayos de doble ciego controlados por placebo fiables para consultar.
También se ha estudiado a las sustancias antioxidantes como ayuda para prevenir el daño solar.
Estudios en animales de laboratorio encontraron que la vitamina C tópica y la
vitamina E
ayudaban a prevenir el ardor sobre la exposición a la luz ultravioleta.
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Un estudio pequeño doble ciego encontró que 2 g de vitamina C y 1,000 IU de vitamina E tomadas oralmente por 8 días resultaron en un modesto decremento de "quemaduras por sol" inducidas por la luz ultravioleta.
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Además, un estudio de 50 días controlado por placebo de 40 personas encontró que altas dosis de estas vitaminas proporcionaban un factor de protección solar de casi 2.
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(Compare esto con el factor de protección solar de 15 o más alto en muchos bronceadores.) Parece que estas vitaminas tienen que tomarse juntas para el mejor efecto; cuando se usan solas no parecen funcionar.
16,17
El té verde
contiene sustancias antioxidantes llamadas polifenoles (incluyendo a la epicatequina galato ampliamente comercializada). Estudios preliminares sugieren que los componentes del té verde podrían ayudar a proteger la piel del daño solar y la quemadura por sol.
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Ya que estos antioxidantes funcionan de una forma enteramente diferente al bronceador estándar, parece razonable creer que podrían ofrecer un efecto sinergético si se toman con bronceador. No obstante, no se ha estudiado esta hipótesis razonable.
Otras sustancias con acciones antioxidantes que han mostrado una promesa para la piel envejecida incluyen
cardo lechoso
,
selenio
,
isoflavonas de soya
y
zinc
.
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No obstante, la evidencia de apoyo de que el uso de estas sustancias (tomadas ya sea oralmente o tópicamente) ofrezca cualquier beneficio para la piel permanece demasiado preliminar como para confiar en ello del todo. Un estudio encontró que los suplementos de
betacaroteno
no ayudaron a prevenir el daño solar.
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