No existen hierbas o complementos bien establecidos para el tratamiento de la epilepsia. Sin embargo, un número de complementos pueden ser útiles para tratar las deficiencias nutricionales causadas por los medicamentos anticonvulsivos. Al lado de las hierbas y complementos, la dieta cetogénica puede ser útil para controlar las convulsiones en los niños.
Dieta Cetogénica
Antes de que fueran inventados los medicamentos para la epilepsia, los científicos se dieron cuenta de que los ayunos tienden a reducir la frecuencia de las convulsiones. Investigación posterior definió un estado metabólico llamado cetosis como el factor causante. La cetosis ocurre durante el ayuno y también mientras consumimos una dieta alta en grasas y muy baja en carbohidratos (la dieta cetogénica).
Cuando los medicamentos anticonvulsivos efectivos fueron desarrollados, la dieta cetogénica cayó en la desaprobación, pero en años recientes el interés médico ha regresado. Hoy en día, es visto que el uso de la dieta se incrementa en el tratamiento de personas que no responden completamente a los medicamentos estándar. La mayoría de los estudios han involucrado niños debido a que ellos tienden a estar más de acuerdo con la dieta que los adultos.
La evidencia sugiere que la dieta cetogénica puede detener casi completamente las convulsiones en casi la mitad de todos los niños con epilepsia y reducir la frecuencia de las convulsiones de forma menos dramática en otro tercio.
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Desafortunadamente, la dieta cetogénica puede causar efectos secundarios, tales como fatiga, náusea, reducción de la inmunidad, confusión mental, deshidratación, estreñimiento y un incremento en la tendencia a los hematomas.
2,3,7 - 13
Los efectos secundarios mayores vistos ocasionalmente en ciertas formas de dieta cetogénica incluyen cálculos renales, cálculos biliares, daño a la función renal, hipoproteinemia severa (niveles peligrosamente bajos de proteína en la sangre) y lesión renal.
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La deficiencia de vitaminas y minerales también pueden presentarse con algunas dietas cetogénicas, pero el uso de un
complemento multivitamínico y mineral
puede fácilmente prevenir esto.
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Apoyo Nutricional
Muchos medicamentos pueden dañar la habilidad del cuerpo para absorber o metabolizar ciertos nutrientes; sin embargo, los anticonvulsivos son los culpables particulares. Evidencia significativa indica que los anticonvulsivos comunes interfieren con el manejo del cuerpo del
folato
,
biotina
,
calcio
,
vitamina D
y
vitamina K
. Además, un anticonvulsivo, el ácido valproico, afecta a la sustancia parecida a un nutriente, la
carnitina
. Por estas razones, con frecuencia es recomendado que las personas que usan anticonvulsivos tomen complementos que proporcionen estos nutrientes.
Sin embargo, existe un oportunidad potencial de corregir tales "reducciones nutricionales." En algunos casos, tomar el nutriente puede dañar la absorción o alterar el metabolismo del medicamento anticonvulsivo. En otros casos, ¡es posible que la reducción en el nutriente sea parte de la forma en que funciona el anticonvulsivo! Por esta razón, es esencial la supervisión médica cuando se toma cualquier complemento.
Los siguiente es un breve conteo de las interacciones entre nutrientes y medicamentos anticonvulsivos; para más información, vea los artículos completos sobre
carbamazepina
(Tegretol),
fenobarbital
,
fentoína
(Dilantin),
primidona
(Misoline), y
ácido valpróico
(Depakene).
Folato
El Folato
(también conocido como ácido fólico) es una vitamina B que desempeña una función importante en muchos aspectos vitales de la salud. Desafortunadamente, la mayoría de los medicamentos usados para prevenir las convulsiones puede reducir los niveles de folato en el cuerpo.
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A su vez, bajos niveles de folato en el suero puede causar niveles elevados de homocisteína, posiblemente incrementando el riesgo de enfermedad cardiaca.
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Los bajos niveles de folato también están ligados a un incremento en el riesgo de una variedad de defectos de nacimiento. Debido a que los medicamentos anticonvulsivos reducen el folato, los bebés nacidos de mujeres que toman anticonvulsivos están en un riesgo incrementado para tales defectos de nacimiento.
Sin embargo, el caso de tomar folato extra es complicado por el hecho de que los altos niveles de folato pueden acelerar la desintegración normal de la fentoína
19,21
y posiblemente otros anticonvulsivos. Esto podría conducir a que aparezcan las convulsiones. Por esta razón, la complementación con folato durante la terapia anticonvulsiva siempre debe ser supervisada por un médico.
Biotina
Numerosos anticonvulsivos pueden reducir los niveles en el cuerpo de la vitamina esencial
biotina
, probablemente por medio de interferir con su absorción.
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El ácido valproico puede afectar la biotina en una extensión menor que otros anticonvulsivos.
No está claro si la deficiencia en la biotina de hecho cause algunos problemas. Sin embargo, no es bueno tener deficiencias en algún nutriente esencial y por esta razón los complementos de biotina han sido recomendados durante la terapia anticonvulsiva de largo plazo.Tenga en mente, sin embargo, que la acción de los medicamentos anticonvulsivos puede al menos estar relacionada parcialmente a su efecto en los niveles de biotina. Por esta razón, la supervisión médica es recomendada enfáticamente antes de añadir biotina a algún régimen anticonvulsivo.
Calcio
Muchos medicamentos anticonvulsivos pueden incrementar el riesgo de
osteoporosis
y otros trastornos óseos.
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Esto se considera que es debido en parte al hecho de que ellos dañan el metabolismo del calcio (ver también la secciones abajo sobre la vitamina D y la vitamina K). Los efectos en el calcio también pueden
incrementar
la tendencia hacia las convulsiones por medio de reducir los niveles sanguíneos de calcio.
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El calcio
como complemento puede de esta manera ser benéfico para las personas que toman medicamentos anticonvulsivos. Sin embargo, algunos estudios indican que los antiácidos que contienen carbonato de calcio interfieren con la absorción de la fentoína y tal vez de otros anticonvulsivos.
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Por esta razón, los complementos de calcio y los medicamento anticonvulsivos deben ser tomados con varias horas de diferencia.
Vitamina D
Los medicamentos anticonvulsivos pueden interferir con la actividad de la
vitamina D
; éste puede ser otro factor contribuyente a los problemas óseos inducidos por anticonvulsivos.
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Una adecuada exposición a la luz del sol puede ayudar a superar los efectos de los anticonvulsivos sobre la vitamina D por medio de estimular a la piel a fabricar la vitamina.
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Las personas que regularmente toman anticonvulsivos, especialmente aquellas que toman terapia de combinación y aquellas con una limitada exposición a la luz del sol, pueden beneficiarse de forma adicional de la complementación con vitamina D.
Vitamina K
La fentoína, la carbamazepina, el fenobarbital y la primidona aceleran la desintegración normal de la
vitamina K
hacia subproductos inactivos, y de esa manera privan al cuerpo de la vitamina K activa. El uso de estos anticonvulsivos por mujeres embarazadas puede causar deficiencias en la vitamina K en sus bebés no nacidos, resultando en trastornos de sangrado o anormalidades de los huesos faciales en los recién nacidos.
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Por esta razón, las madres que toman estos anticonvulsivos pueden necesitar complementación de vitamina K durante el embarazo.
En otras circunstancias, los anticonvulsivos raramente reducen la vitamina K lo suficiente para causar problemas de sangrado. Sin embargo, la deficiencia en la vitamina K puede contribuir a la osteoporosis inducida por anticonvulsivos.
Carnitina
El ácido valproico (Depakene) y posiblemente otros anticonvulsivos pueden reducir los niveles en el cuerpo de la sustancia
carnitina
.
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Por esta razón se ha sugerido que las personas que usan estos medicamentos deben tomar carnitina complementaria. Sin embargo, aún no existe evidencia de que
tomar
carnitina proporcione algún beneficio evidente; el único estudio que intentó evaluar esta posibilidad fracasó en discernir algún efecto significativo.
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