Nutrientes
Algunos médicos involucrados con la medicina natural creen que el autismo y otras enfermedades son causadas por defectos genéticos en el cuerpo que interfieren con el metabolismo de ciertos nutrientes. Basados en esta teoría, la vitamina C y la vitamina B
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(con frecuencia usada con el
magnesio
) han sido probadas como tratamientos para el autismo. Sin embargo, a pesar del número de reportes anecdóticos favorables, aún hay poca evidencia de estudios significativos. Como muestra el ejemplo de la secretina (ver arriba), las anécdotas pueden fácilmente ser engañosas.
Un estudio de 10 semanas,
doble ciego, controlado con placebo
de 18 niños autistas evaluó altas dosis de
vitamina C
para sus efectos en el comportamiento.
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Los participantes recibieron 8 g de vitamina C por cada 70 kg de peso corporal. En este estudio bastante complejo, todos los participantes recibieron vitamina C por 10 semanas. Después de eso, la mitad recibió vitamina C y la otra mitad recibió placebo por 10 semanas. Durante la tercera semana y al final del periodo de 10 semanas, los grupos de vitamina C y placebo fueron cambiados. Los resultados indicaron que el uso de vitamina C causó progresos significativos en el comportamiento cuando se compararon con el uso del placebo. Este estudio fue pequeño y sufrió de varios problemas de diseño. No obstante, esto sugiere que puede ser aconsejable una investigación posterior sobre el uso de la vitamina C para el autismo.
Nota: En este nivel de ingesta de vitamina C, muchas personas experimentaron diarrea.
Otro estudio cruzado, doble ciego, controlado con placebo encontró indicaciones de que dosis muy altas de
vitamina B
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pueden producir efectos benéficos en el tratamiento del autismo.
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Otra vez, sin embargo, este estudio fue pequeño y escasamente diseñado; además, éste usó una dosis de vitamina B
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tan alta que pudo causar toxicidad.
Se ha sugerido que combinar el magnesio con la vitamina B
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podría ofrecer beneficios adicionales, tales como la reducción de los efectos secundarios o permitir una dosis reducida de la vitamina. Sin embargo, los dos estudios razonablemente bien diseñados usando vitamina B combinada
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y
magnesio
han fracasado en detectar beneficios.
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Por lo tanto, en el presente no es posible recomendar la vitamina B
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con o sin magnesio como un tratamiento para el autismo.
Otros Enfoques Naturales
Un pequeño ensayo doble ciego, controlado con placebo encontró evidencia preliminar de que el complemento carnosina puede ser útil para el autismo.
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Terapia de masaje
también puede ser útil para el autismo, de acuerdo a un pequeño estudio controlado
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Se ha sugerido que los aditivos para alimentos,
alergias alimenticias
, u otros factores alimenticios pueden desempeñar una función en el autismo, pero la evidencia significativa de apoyo para esta teoría no ha sido presentada.