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Cambios fibroquísticos en el seno: Bultos normales

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¿Siente que sus senos tienen bultos? Es posible que esté experimentando cambios fibroquísticos en los senos: una afección benigna que afecta a algunas mujeres en edad fértil.

No suena muy glamoroso, pero el seno no es más que una glándula llena de protuberancias compuesta por glándulas y conductos galactóforos, además de tejidos que las separan y las sostienen. La mayoría de los senos tienen al menos una o dos protuberancias. Sin embargo, si siente que su seno tiene protuberancias y que son especialmente molestas, probablemente esté experimentando cambios fibroquísticos en las mamas.

"La gran mayoría de las mujeres padecen [cambios fibroquísticos]... y esto no es grave" informa la Dra. Carolyn Kaelin, ginecóloga y directora de la clínica de tratamiento de mamas en el hospital Brigham & Women's de Boston.

¿Qué son los cambios fibroquísticos?

Los cambios fibroquísticos son cambios benignos de las mamas. En la bibliografía médica solían denominarse enfermedad fibroquística. Esto era antes de que se descubriera que los cambios fibroquísticos no eran una enfermedad, tal como la menstruación o la menopausia. El tejido del seno puede sentirse denso, con un área irregular de tejido más espeso que tiene una superficie llena de bultos o aspecto similar a una cresta. También podrían sentirse masas diminutas dispersas en todas las mamas.

También puede haber mayor sensibilidad o inflamación en las mamas, o sentir dolor intenso y sordo. Las mamas pueden estar sensibles al tacto y provocar una sensación de ardor. Este malestar es normal y no indica la presencia de una enfermedad. Para algunas mujeres el dolor es tan intenso que no pueden ejercitarse o acostarse boca abajo. Generalmente los cambios fibroquísticos se presentan en ambas mamas. Con mayor frecuencia afectan el cuadrante superior externo y en el lado inferior del seno, donde se ubican la mayoría de las glándulas productoras de leche.

¿Por qué ocurre?

Los cambios fibroquísticos se relacionan con los cambios hormonales de estrógenos y progesterona, que afectan el tejido de las mamas. En el lapso del ciclo menstrual, los senos se inflaman mientras cuando las glándulas y conductos lechosos se dilatan, y los senos comienzan a retener agua. Después de la menstruación, la inflamación disminuye y las mamas regresan a la normalidad.

Generalmente, los cambios fibroquísticos comienzan cuando las mujeres llegan a los 20 o 30 años de edad y, por lo general, duran hasta la menopausia. Para una proporción reducida de mujeres, la afección empeora con el paso de los años y provoca dolor y nódulos constantes. En general, algunos bultos llegan a ser permanentes y no se achican después de la menopausia.

Quistes en el seno

Algunas mujeres que experimentan cambios fibroquísticos desarrollan quistes en los senos. Un quiste es un saco lleno de líquido que generalmente es suave, firme, movible y, a veces, sensible: como un globo de agua sin agua. Por lo general, el quiste crece antes del período menstrual y se encoge después. Un quiste grande puede ser redondo y, al presionarlo, sentirse como un globo ocular con el párpado cerrado.

Si está preocupada por un bulto, su proveedor de asistencia sanitaria puede determinar si requiere o no más atención. Para determinar si un bulto es un quiste o algo más grave puede usarse un procedimiento simple denominado aspiración con aguja delgada. Se introduce una aguja de calibre en la protuberancia y se extrae el líquido.

Si el bulto es un quiste, colapsará una vez que se elimine el líquido. Si es un quiste complejo, el siguiente paso es una aspiración con aguja fina guiada por ultrasonido que probablemente causaría que la pared del quiste colapse.

"Si estamos preocupados de que exista algo en la pared del quiste, procedemos con una biopsia", dice Kaelin.

Tratamiento

Aunque no hay un tratamiento definitivo y probado médicamente para el dolor de mamas ocasionado por los cambios fibroquísticos, existen varias medidas que pueden ser útiles.

Evitar el café y los cigarrillos

Para algunas mujeres, evitar los alimentos y las bebidas que contienen cafeína, como café, té, chocolate y gaseosas, ayuda a aliviar el malestar. Las mujeres que dejan de fumar podrían notar que los bultos también disminuyen.

Medicamentos

La aspirina y otros analgésicos, así como la aplicación de calor, pueden aliviar los síntomas molestos, al igual que usar un sostén que proporcione apoyo firme. En casos más graves, los anticonceptivos orales (que cambian el equilibrio hormonal del cuerpo) pueden disminuir los cambios fibroquísticos. En casos graves se puede recetar Danazol, una forma sintética de la hormona andrógena. Sin embargo, muchas mujeres notan que los efectos secundarios del Danazol, como aumento de peso, crecimiento de cabello y cambios de la voz, son más angustiantes que el malestar fibroquístico.

"Averiguar qué funciona para cada mujer es un proceso de prueba y error. Si existiera una única forma para tratar el malestar, todas las mujeres serían tratadas de esa manera. No todos los remedios funcionan para todas pero se tiene la esperanza, al menos de que algo funcione para cada persona", observa Kaelin.

Los cambios fibroquísticos y el cáncer de mama

No existe correlación entre los cambios fibroquísticos y el cáncer de mama. Sin embargo, los cambios fibroquísticos pueden dificultar la detección del cáncer de mama. Familiarizarse con sus senos y con los cambios a lo largo del mes es la mejor forma de aliviar las inquietudes acerca de estos cambios cíclicos. Sin embargo, si tiene alguna inquietud es recomendable que su médico evalúe cualquier cambio en sus mamas.

Examen clínico de seno

Los expertos tienen diferentes opiniones acerca de si una mujer debe someterse a un examen clínico de seno (realizado por un profesional de la salud) y cuándo debe hacerlo. El American Congress of Obstetricians and Gynecologists recomienda un examen clínico de seno cada año. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las mujeres de 20 a 39 años se realicen un examen cada tres años, mientras que las mujeres de más de 40 años lo hagan anualmente. Consulte con su médico acerca de un cronograma adecuado para usted.

Cómo examinar sus senos

Un autoexamen de seno (AES) es un examen paso a paso de los senos que se realiza usted misma. Este autoexamen se puede realizar regularmente, ocasionalmente o nunca. El objetivo del examen es ayudarla a notar cualquier cambio o síntoma preocupante en el tejido del seno. Hable con el médico acerca de los riesgos, las limitaciones y los beneficios del AES. Si desea hacerse el examen, siga estas pautas de la American Cancer Society:

  1. Es mejor realizar el AES cuando los senos no estén sensibles ni hinchados.
  2. Retire su blusa y sostén.
  3. Cómo realizar un examen de seno_4 Recuéstese boca arriba, con el brazo izquierdo detrás de la cabeza. Esta posición hace que el seno se acomode sobre su pecho y se extienda de manera más uniforme que si estuviera de pie.
  4. Cómo realizar un examen de seno_6 Utilice la yema de los dedos de la mano derecha para buscar bultos en el seno izquierdo. Mueva las yemas de los dedos formando pequeños círculos para detectar bultos.
  5. Aplique diferentes grados de presión:

    Es normal sentir una carnosidad dura en la curva de la parte de abajo de cada seno.

    • La presión leve permite detectar bultos justo debajo de la piel.
    • La presión intermedia permite detectar bultos en medio del tejido del seno.
    • La presión firme permite detectar bultos cerca de las costillas.
  6. Cómo realizar un examen de seno_5 Mueva los dedos alrededor del seno en sentido vertical. Controle todo el seno, desde las costillas hasta la clavícula, así como desde el esternón hasta la axila.
  7. Repita el procedimiento en el otro seno. Coloque el brazo derecho detrás de la cabeza y utilice la mano izquierda para realizar el examen.
  8. Cómo realizar un examen de seno_2 Colóquese de pie frente a un espejo y presione la cadera hacia abajo. Observe sus senos a través del espejo y directamente. Busque si hay cambios en el tamaño, la forma o el contorno de los senos. Vea si la piel (incluido el pezón) posee alguna arruga, hoyuelo, escamosidad o enrojecimiento.
  9. Finalmente, controle las axilas, ya sea sentada o de pie. Eleve un poco el brazo de manera que pueda sentir el área de la axila. (Nota: si eleva demasiado el brazo, es más difícil sentir esta área).
 

RESOURCES:

CANADIAN RESOURCES:

References:

  • Fibrocystic breasts: a non-disease. American Cancer Society website. Available at: http://www.fwradiology.com/fibrobrst.htm.
  • Jones P. Breast cancer screening: research and guidelines EBSCO Health Library website. Available at: http://www.ebscohost.com/thisTopic.php?marketID=15&topicID=81. Updated November 25, 2009. Accessed March 19, 2010.
  • Love SM, Gelman RS, Silen W. Sounding board. Fibrocystic "disease" of the breast--a nondisease? N Engl J Med. 1982; 307:1010.
  • Smith N. How to perform a breast self-examination. EBSCO Health Library website. Available at: http://www.ebscohost.com/thisTopic.php?marketID=15&topicID=81. Updated September 20, 2010. Accessed March 14, 2011.
  • Smith, RL, Pruthi, S, Fitzpatrick, LA. Evaluation and management of breast pain. Mayo Clin Proc 2004; 79:353.
  • Understanding fibrocystic changes of the breast. College of American Pathologists website. Available at: http://www.cap.org/apps/cap.portal.

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