Cómo funciona
La teoría quiropráctica se basa en “subluxaciones” o vértebras que han cambiado de posición en la columna. Se dice que estas subluxaciones afectan el flujo nervioso y provocan enfermedades en varios órganos. Se supone que un tratamiento quiropráctico “devuelve a su sitio” estas vértebras “salidas”; por esta razón, se llama “ajuste”.
No obstante, nunca se ha presentado evidencia real que demuestre que un tratamiento quiropráctico dado altere la posición de cualquier vértebra. Además, todavía no existe evidencia real de que el daño del flujo nervioso sea un contribuyente principal de enfermedades comunes o que la manipulación de la columna cambie el flujo nervioso de tal forma que afecte la función orgánica.
Otras teorías sugieren que la manipulación quiropráctica podría aliviar el dolor “aflojando” las vértebras que se han vuelto relativamente inmóviles más que cambiando su posición. Además, los movimientos repentinos de la manipulación podrían alterar los patrones de respuesta de los nervios en la columna y también aliviar el dolor.