Definición
Las quemaduras eléctricas ocurren cuando una persona es expuesta directamente a una corriente eléctrica. Las quemaduras eléctricas pueden resultar por el contacto con corriente alterna (CA) o corriente directa (CD). Aunque algunas quemaduras eléctricas se ven menores, pueden causar daño interno extenso, especialmente en el corazón, músculos, o cerebro.
Aproximadamente 1,000 personas en los Estados Unidos mueren cada año a causa de quemaduras eléctricas. Esta es una condición potencialmente seria que requiere cuidado por parte de su médico.
Síntomas
Los síntomas incluyen:
Si usted experimenta alguno de estos síntomas, no asuma que se debe a una quemadura eléctrica. Estos síntomas podrían ser causados por otras condiciones de salud menos serias. Si experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.
Las quemaduras eléctricas pueden causar ataque cardiaco, insuficiencia respiratoria, y/o inconsciencia.
- Quemaduras cutáneas
- Contracción o dolor muscular
- Adormecimiento u hormigueo
- Debilidad
- Fracturas óseas
- Dolor de cabeza
- Daño auditivo repentino
- Ataques
- Arritmias cardiacas
Diagnóstico
Su médico le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico, y le realizará un examen físico.
Como otras quemaduras, las quemaduras eléctricas tienen tres grados de severidad, cada uno con síntomas distintivos:
- Quemaduras de primer grado: lesionan sólo la capa exterior de la piel. Son rojas y dolorosas, y pueden causar algo de inflamación. La piel se torna blanca al tocarla.
- Quemaduras de segundo grado: son más profundas y más graves. Éstas causan ampollas y la piel se torna muy roja o con manchas. Puede haber inflamación más significativa.
- Quemaduras de tercer grado: dañan todas las capas de la piel hasta debajo del tejido. La piel quemada se ve blanca o carbonizada. Estas quemaduras pueden causar poco o nulo dolor, debido a que los nervios en la piel se destruyen.
Puede ser más difícil diagnosticar daño debajo de la piel causado por electrocución. Las pruebas pueden incluir:
-
Electrocardiograma
: para detectar alteraciones del ritmo cardiaco
- Exámenes de orina o de sangre - para revisar daño severo a los músculos
Tratamiento
Las quemaduras eléctricas requieren una llamada inmediata a los paramédicos. Si es posible, apague la corriente eléctrica de su fuente (como desconectar un cable o apagar el interruptor de circuito). Con frecuencia, simplemente apagar el aparato por sí mismo no detendrá el flujo de electricidad.
Si no se puede apagar la corriente, use un objeto no conductor, como una escoba o silla de madera, alfombra, o tapete de goma para empujar a la víctima lejos de la fuente de la corriente. No use un objeto húmedo o metálico. Si es posible, párese sobre algo seco y que no sea conductor, como una alfombra o periódicos doblados.
No intente rescatar a la víctima cerca de cables activos de alto voltaje.
Una vez que la víctima está libre de la fuente de electricidad, se revisan sus vías respiratorias, respiración y pulso, y si es necesario, se comienzan los esfuerzos de resucitación cardiopulmonar. Se cubre a la víctima con una sábana para mantener el calor corporal y los pies se elevan por encima de la cabeza.
No se debe aplicar hielo, mantequilla, o ungüentos.
Cualquier paciente con una quemadura eléctrica debería ser llevado al hospital para evaluación adicional. El tratamiento dependerá de la severidad de la quemadura y cualquier otra complicación asociada.
Si se le diagnostica una quemadura eléctrica, siga las
indicaciones
de su médico.