Definición
La rótula es el hueso que forma la rodilla. El síndrome de dolor patelofemoral es una condición en la cual el dolor se siente debajo de la rodilla. El dolor se siente cuando se realizan ejercicios o al estar en movimiento. Es más frecuente durante actividades en las que influye el peso del cuerpo, como correr. Por lo general, aumenta al bajar escaleras o al caminar en bajada.
Es causado por el movimiento anormal de la rótula. Cuando la pierna se extiende y se flexiona, la rótula normalmente se mueve hacia arriba y hacia abajo, y se inclina levemente. No debe tocar los otros huesos de la rodilla.
El fémur es el hueso del muslo. Este hueso forma la parte superior de la rodilla. En las personas con síndrome de dolor patelofemoral, la rótula roza el fémur y causa dolor. Si sufre dolor en la rodilla o en las articulaciones al realizar actividad física, llame a su médico.
Síntomas
El primer síntoma es dolor alrededor de la rótula o debajo de ella. Es posible que el dolor se sienta por primera vez al realizar actividades de alto impacto. Esto incluye realizar deportes o bajar escaleras. A medida que la condición empeora, el dolor puede ser desencadenado por estar sentado durante largo rato. Esto a menudo se llama "señal del aficionado al cine" y se cree que es causado por la presión ejercida sobre la rótula mientras la pierna está flexionada. Otros síntomas incluyen:
- Inflamación de la rodilla
- Chasquido o sonidos de rechinar en la rodilla durante la actividad
- Una sensación de chasquido en la rodilla
Estos síntomas podrían ser causados por otras condiciones de salud menos serias. Si usted experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.
Diagnóstico
El médico le preguntará primero sobre los síntomas. Se le preguntará sobre su historia clínica. Para descartar otros trastornos, su médico puede querer que usted realice las siguientes pruebas:
- Radiografía de la articulación de la rodilla
- TC
o
IRM
de la articulación de la rodilla.
Su médico podría canalizarlo con un especialista. Los cirujanos ortopédicos se ocupan de los problemas de los huesos y las articulaciones.
Tratamiento
El primer paso es dejar reposar la rodilla. Se deben cambiar las actividades de alto impacto por otras de bajo impacto. Por ejemplo, nadar en vez de correr. Su médico puede sugerirle que se aplique hielo sobre la rótula después de realizar actividad física.
El tratamiento a más largo plazo incluye diversas estrategias, entre ellas:
Ejercicio y fisioterapia
La mayoría de las personas se benefician del fortalecimiento de los músculos que rodean la rodilla. Esto incluye el músculo cuádriceps. Está ubicado en la parte frontal de cada muslo. Los fisioterapeutas pueden recomendar ejercicios específicos. Este tratamiento es muy útil. Puede llevar de 6 a 12 semanas ver las mejoras.
Tratamiento farmacológico
Algunas personas se pueden beneficiar del uso de los agentes antiinflamatorios no esteroides (AINE). Estos incluyen
Motrin
y Advil. Pueden ayudar a aliviar el dolor. Funcionan mejor cuando se los combina con otros tratamientos, como fisioterapia.
Aparatos Externos
Muchas personas encuentran alivio con el uso de soportes para la rodilla o protectores para rodilla. Estos dispositivos, por lo general, tienen una sección abierta en la parte de la rodilla. Están diseñados para mantener a la rodilla en su lugar durante la actividad. Algunos están diseñados para sostener la rótula y evitar que se desplace hacia los lados.
Ciertos métodos para contener a la rótula en su lugar también han sido de ayuda para muchos pacientes.
Los complementos especiales para el calzado, llamados aparatos ortopédicos, también pueden resultar útiles. Son de mayor ayuda cuando la condición se debe a una disfunción en el pie (como pie plano o pronación excesiva).
Cirugía
En ocasiones poco frecuentes, la cirugía es recomendable para las personas que no responden a otras formas de tratamiento. Esta se realiza para corregir la alineación incorrecta de la rótula.