Descripción del procedimiento
Primero, usará una máscara de oxígeno durante dos a tres minutos. De este modo, se garantiza que haya suficiente oxígeno en el sistema durante el procedimiento.
El médico le inclinará la cabeza ligeramente hacia atrás. Luego, el médico usará una herramienta llamada laringoscopio, que tiene un mango, una luz y una hoja suave. Se usa para levantar la lengua y separarla de la parte posterior de la garganta, de forma que el médico pueda ver las cuerdas vocales. Cuando el médico puede ver las cuerdas vocales, introduce un extremo del tubo respiratorio a través de ellas y luego hacia abajo en la parte inferior de la tráquea.
Una vez que el tubo está colocado, el médico retira el laringoscopio y deja el tubo colocado. El tubo luego se pega en un rincón de la boca. A continuación, el médico conecta el tubo a una máquina ventiladora, que circula el aire hacia dentro y fuera de los pulmones. Puede regular la velocidad y la profundidad de la respiración. En algunos casos, el tubo se introduce a través de la nariz en lugar de la boca.
Cuidados después de la cirugía
Mientras esté intubado, recibirá ayuda adicional de las enfermeras y del resto del personal del hospital.
No podrá comer, beber ni hablar hasta que se retire el tubo endotraqueal. Para que el médico pueda retirar el tubo, usted deberá:
- Respirar por sí mismo a través del tubo, sin ayuda del ventilador. Es posible que esté despierto parcialmente durante este tiempo.
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Obtener una puntuación satisfactoria en el índice de dependencia del respirador, el cual mide:
- La frecuencia de inspiración
- El ingreso de oxígeno a la sangre
- La cantidad de aire que se inspira y se exhala cada vez que toma aire
- Si necesita ventilación mecánica durante más de unas semanas, se puede realizar una traqueotomía. En este caso, el tubo de respiración se introduce a través de un orificio en el cuello en lugar de hacerlo por la boca o la nariz.