Definición
| Motivos para realizar la prueba
| Posibles complicaciones
| ¿Qué esperar?
| Resultados
| Llame a su médico
Motivos para realizar la prueba
La prueba se realiza para asegurarse de que los bebés no tengan problemas de audición. La capacidad de oír bien es importante en la vida de los recién nacidos, dado que los bebés utilizan el sonido para evaluar lo que los rodea y, llegado el momento, aprender a hablar.
El examen de audición le permite a usted y al médico del bebé determinar de manera precoz si su hijo tiene problemas de audición y, de ser así, abordar dichos problemas para ayudar a su hijo a comunicarse a medida que crezca.
Posibles complicaciones
No se conocen complicaciones importantes asociadas con esta prueba.
¿Qué esperar?
Antes de la prueba
Este examen no requiere una preparación especial.
Descripción de la prueba
Comúnmente, se utilizan dos pruebas distintas de reconocimiento de la audición de recién nacidos. En diferentes salas de recién nacidos pueden utilizar uno de estos exámenes, o ambos.
Emisiones otoacústicas
El audiólogo coloca un pequeño micrófono en el conducto auditivo externo del bebé. A continuación, se utiliza sonido para estimular el oído, y se mide un “eco”. Si se detecta el eco, es un indicio de que el bebé oye bien. Si no hay eco, puede ser un indicio de hipoacusia.
Respuesta auditiva troncoencefálica
El audiólogo coloca audífonos en los oídos del bebé, y le coloca electrodos en la cabeza. En caso de ser necesario, es posible que el audiólogo le dé un sedante suave al bebé para mantenerlo calmo. El audífono transmite sonido. El audiólogo mide la actividad eléctrica en la parte del cerebro del bebé responsable de la audición.
Después de la prueba
Se registran los resultados de la prueba del bebé. El audiólogo le explicará los resultados.
¿Cuánto durará?
Cada uno de estos exámenes se realiza en cuestión de minutos. Puede tomar un poco más de tiempo si el bebé está inquieto.
¿Dolerá?
No hay dolor asociado con estas pruebas.
Resultados
El audiólogo le informará los resultados al poco tiempo de terminada la prueba. Si el bebé no pasa la prueba satisfactoriamente, es posible que el audiólogo vuelva a realizarla. No obtener resultados satisfactorios no significa necesariamente que el bebé tiene problemas de audición. Es posible que hubiera líquido en el oído medio o cera en el conducto auditivo externo, lo que puede afectar el examen de audición. El llanto y el movimiento también pueden afectar los resultados del examen.
Si no se obtienen resultados satisfactorios, deberán realizarle otros exámenes al bebé. Con nuevas pruebas, el médico podrá determinar si hay algún problema con la audición del bebé. Si se diagnostica que el bebé es hipoacúsico, es posible que el médico lo derive a especialistas que puedan ayudarlo. Estos especialistas pueden incluir otólogos y maestros que trabajan con niños hipoacúsicos.
Llame a su médico
Después del examen, llame al médico de su hijo si sospecha que el niño puede tener un problema auditivo. En algunas ocasiones, aun cuando los resultados del examen de audición son normales, los bebés pueden presentar problemas auditivos a medida que crecen. A continuación, se enumeran algunos signos de problemas auditivos a las que debe estar atento a medida que el bebé crece.
- 0 a 3 meses: no responde a ruidos fuertes ni a su voz.
- 12 meses: no imita sonidos ni dice palabras sencillas como “mamá”.
-
1 a 3 años: tiene dificultades con lo siguiente
- Lenguaje
- Aprendizaje
- Oír el sonido de la televisión
- Prestar atención
- Hablar con otras personas