Diagnóstico
El médico hará lo siguiente:
- Preguntará sobre los síntomas y el historial clínico de su hijo.
- Realizar un examen físico.
Las pruebas pueden incluir:
- IMC: se medirán la altura y el peso. Esta información, además de la fecha de nacimiento, se utilizará para calcular los rangos de peso ideales.
- Circunferencia de la cintura, diámetro sagital y proporción de la cintura a la cadera: se utilizan para estimar la cantidad de grasa depositada en la piel y en el interior de la cavidad abdominal.
- Plicómetro: este estudio mide la grasa ubicada debajo de la piel. No puede medir la grasa ubicada dentro del abdomen.
- Mediciones eléctricas: estudios para calcular el porcentaje de grasa corporal. Esto mide la diferencia entre las características eléctricas de la grasa y de otros tejidos del cuerpo.
- Pruebas sanguíneas: estos estudios descartan otras afecciones médicas que puedan causar el exceso de peso corporal.
Es posible que el médico realice otras pruebas para verificar si hay alguna afección relacionada con la obesidad. Estas pueden incluir verificar los niveles de presión arterial y colesterol de su hijo.
Tratamiento
La obesidad puede ser difícil de tratar. El éxito requiere que los padres y los cuidadores tengan un papel activo. También es posible que se necesiten profesionales médicos para ayudar con la pérdida de peso, tales como:
- Dietista: este especialista puede ayudar a evaluar la ingesta de alimentos actual del niño y recomendar nuevas opciones para que el niño tenga una dieta bien equilibrada.
- Terapeuta conductual: un terapeuta puede ayudar a cambiar los hábitos relacionados con la acción de comer excesivamente o realizar comilonas. Esta terapia también se puede realizar en grupo, con compañeros. También puede ser beneficioso involucrar a toda la familia en las clases conductuales.
El médico o especialista médico puede recomendar:
Dieta
Hacer que su hijo siga hábitos alimenticios saludables básicos, tales como:
- Consumir una dieta baja en grasas saturadas (que se encuentran en muchos tentempiés y alimentos fritos).
- Evitar las grasas trans. Estas también se encuentran en los tentempiés, como galletas dulces y saladas, tortas y rosquillas.
- Limitar las bebidas endulzadas con azúcar, incluidos los jugos. Aliente a su hijo a que beba agua.
- Cambiar a productos lácteos con bajo contenido graso o sin grasas.
- Limitar los carbohidratos refinados, como azúcares, arroz blanco y pan blanco.
- Consumir una dieta alta en fibra. Esto incluye muchas frutas, verduras y granos enteros.
- Consumir una dieta con bajo contenido de sodio.
Otras medidas pueden incluir:
- Prestar atención a cómo se prepara la comida.
- Limitar las comidas rápidas, las comidas para llevar y la cantidad de veces que se come en restaurantes.
- Establezca un buen ejemplo. Preparar comidas saludables en casa.
- Enseñar a su hijo sobre los tamaños adecuados de las porciones.
- Alentar a su hijo a desayunar todos los días.
- Comer juntos en familia.
En casos más graves, es posible que su hijo deba seguir un plan alimenticio.
Actividad física
Aliente a su hijo para que:
- Realice actividad física. Esta es una opción más saludable para su hijo que mirar televisión o jugar a la computadora.
- Participe de actividades familiares. Esto le ayudará a aprender cómo incorporar actividad a su día.
La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ofrece estas pautas generales para su hijo:
- Realizar al menos 1 hora diaria de actividad física.
- Limitar el tiempo enfrente de la televisión, juegos o la pantalla de la computadora a una o dos horas por día. Si su hijo tiene menos de dos años, evite que esté frente a una pantalla.
En los casos más graves, el médico puede brindarle un plan de actividad específico.
Otros tratamientos
Es posible que algunos niños que son obesos ya tengan afecciones graves debido al peso, tales como:
- Problemas cardiacos o pulmonares
- Diabetes
- Problemas del hueso y las articulaciones
Otros niños pueden tener dificultades para bajar de peso incluso si siguen estas pautas. En el caso de estos niños, se pueden considerar otras opciones, tales como:
-
Si algunos medicamentos (p. ej.,
orlistat
) se agregan a un cambio en el estilo de vida, pueden ayudar a los adolescentes a perder peso. Sin embargo, es necesario controlar de cerca a los adolescentes para detectar efectos secundarios.
- Nota:
es posible que los productos de venta libre y de hierbas que se comercializan como medicamentos adelgazar no sean eficaces y algunos pueden ser peligrosos. Consulte con el médico antes de que su hijo use alguno de ellos.
- La cirugía bariátrica también puede ser una opción para algunos niños y adolescentes obesos. Esta opción en general sólo se considera si ninguna de todas las otras opciones ha funcionado.