Ejercitarse regularmente y perder peso
La insulina es una hormona producida por el cuerpo. Ayuda a expulsar la glucosa de la sangre hacia el tejido del cuerpo donde es usada como energía. El exceso de peso corporal reduce la respuesta de los tejidos a la insulina. Esto puede aumentar la concentración de azúcar en sangre. Al perder peso, los tejidos del cuerpo son más sensibles a la insulina y podrán usarla mejor. Hay estudios que sugieren que es posible disminuir el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en, al menos, un 58% a través de la pérdida de peso moderada y sostenida (entre 4% y 5% durante tres años) y ejercicio diario.
El ejercicio regular puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en dos formas:
- El ejercicio disminuye los niveles de azúcar en sangre y hace que las células sean más sensibles a la insulina.
- El ejercicio regular ayuda a perder peso. En combinación con el ejercicio regular, una dieta saludable reducida en calorías es esencial para perder y mantener un peso saludable. Intente agregar más verduras de hoja verde a su dieta. Las personas que comen estas verduras pueden tener un menor riesgo de contraer diabetes.
La enfermedad cardíaca es una complicación frecuente de la diabetes. El ejercicio regular puede ayudar a disminuir los niveles de grasa y colesterol en la sangre y disminuir la presión arterial. Esto reduce el riesgo de padecer enfermedad cardíaca.
Elija ejercicios que disfrute. Inclúyalos en su rutina diaria. Esfuércese por mantener un programa de ejercicio que lo mantenga en buen estado físico y en un peso saludable. Para la mayoría de las personas, este programa incluye caminar rápido o realizar una actividad aeróbica durante al menos 30 minutos por día.
Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, hable con su médico. Es importante que utilice una pulsera que lo identifique como diabético cuando se ejercite.