Aunque es posible tener una infección del tracto urinario sin ningún síntoma, la mayoría de las personas perciben síntomas.
Los síntomas de la infección del tracto urinario incluyen los siguientes:
- Frecuencia incrementada para orinar
- Sensación de urgencia
- Ardor o dolor mientras orina
- Comezón en el área genital
- Orinar sólo en pequeñas cantidades cada vez
- Dolor en el área de la vejiga [el área púbica o parte baja del abdomen] o en la parte baja de la espalda
- Dolor a lo largo de los costados debajo de las costillas [dolor en la espalda y en el costado]
- Sangre en la orina, o en el papel higiénico que utiliza para limpiarse después de orinar en el caso de las mujeres
- Orina de apariencia turbia, posiblemente implicando pus visible
- Olor desagradable de la orina
- Nuevo inicio de incontinencia (incapacidad para retener la orina, durante el día o por la noche)
Los siguientes síntomas sugieren que la infección se ha desplazado a los riñones, un problema más serio:
- Fiebre, escalofríos
- Dolor severo en la parte baja de la espalda
Los niños (los bebés en especial) quizás tengan síntomas menos comunes de UTI, como:
- Irritabilidad
- Dificultad para alimentarse
- Incontinencia
- Heces fecales sueltas, diarrea
- Náusea, vómito
- Aumento lento de peso (no desarrollarse)
Las personas de la tercera edad quizás tengan síntomas más vagos de una UTI, como fatiga, confusión, pérdida del apetito o dificultad para caminar.