Los inhibidores MAO (inhibidores de la monoamina oxidasa) fueron los primeros medicamentos antidepresivos inventados. Mientras que estos son bastante efectivos, pueden ser peligrosos si se combinan con los alimentos, medicamentos o suplementos erróneos. Las substancia tiramina, encontrada en algunos quesos, cerveza, productos de soya fermentados son particularmente peligrosos para combinarlos con estos medicamentos. Los medicamentos estimulantes tales como la pseudoefedrina también pueden causar problemas.
Los antidepresivos en esta familia incluyen la furazolidona (Furoxone), isocarboxazida (Marplan), sulfato de fenelzina (Nardil) y sulfato de tranilcipromina (Parnate) entre otros.