Descripción del procedimiento
El médico realizará una incisión en la zona derecha superior del abdomen. Se separará la vesícula de las estructuras circundantes, como el hígado, las vías biliares y las arterias.
Una vez que se extirpó la vesícula, el médico puede inyectar tinte en los conductos restantes. Esto le ayudará a detectar si hay un cálculo biliar en los conductos. Es posible que se abra el conducto para extraer los cálculos. Mientras el abdomen está abierto, el médico examinará cuidadosamente los otros órganos y estructuras de la región para asegurarse de que no haya otros problemas. La incisión se cerrará ya sea con suturas o grapas. Luego, se cubrirá con una venda.
El médico podría colocar una sonda pequeña y flexible en la zona donde se extirpó la vesícula biliar. Esta sonda sobresaldrá del abdomen como una bombilla. Se usa para drenar cualquier líquido que pudiera acumularse durante los primeros días después de la cirugía. Generalmente, la sonda se retira en un lapso de una semana después de la operación.