Síntomas
En la regurgitación aórtica aguda, los síntomas aparecen rápidamente puesto que el corazón no ha tenido tiempo de compensarse o agrandarse. En la regurgitación aórtica crónica, los síntomas se desarrollan de manera más gradual y pueden no ser percibidos durante años hasta que la afección empeora.
En ambos casos, los síntomas pueden incluir:
- Falta de aire
- Fatiga, especialmente después de actividad física
- Retención de líquidos en ciertas partes del cuerpo, como en los tobillos
- Arritmias
cardíacas, (latidos cardíacos anormales)
- Angina
(dolor en el pecho debido a un suministro sanguíneo insuficiente)
- Hipotensión
(presión arterial baja)
Tratamiento
En los casos severos de regurgitación aórtica aguda, especialmente debido a un traumatismo, se puede necesitar cirugía inmediata.
Para la regurgitación aórtica crónica, el ritmo adecuado de terapia médica y de tratamiento quirúrgico depende de varios factores. Éstos incluyen:
- Cuándo usted desarrolla síntomas y qué tan severos son
- El grado de daño cardíaco y el nivel de función cardíaca
- La edad
- Los riesgos asociados con el tratamiento
El tratamiento para la regurgitación aórtica puede incluir:
Medicamentos
Si la regurgitación aórtica no genera síntomas y la función cardíaca es normal, puede ser tratado con medicamentos que reducen la presión arterial para disminuir la presión de bombeo del corazón. También se puede administrar el medicamento para tratar el dolor en el pecho, para tratar los latidos irregulares, para prevenir una infección de las válvulas dañadas o artificiales y para prevenir los coágulos sanguíneos. Si presenta insuficiencia cardíaca, puede que se le trate con medicamentos que ayuden al corazón a bombear sangre de manera más efectiva.
Cirugía
La cirugía generalmente se realiza en regurgitación aórtica aguda severa o cuando el ritmo es el adecuado para la regurgitación aórtica crónica. Si tiene regurgitación aórtica crónica, el médico controlará los síntomas y la función cardíaca estrictamente, con el fin de determinar el mejor momento de realizar la cirugía. La cirugía incluye el reemplazo de la válvula aórtica.
Prevención
El tratamiento inmediato de infecciones por estreptococos puede prevenir la fiebre reumática, la cual es un factor de riesgo para desarrollar problemas con las válvulas cardíacas como la regurgitación aórtica. Si presenta una válvula anormal, tiene más probabilidades de manifestar infecciones en las válvulas. Debe hablar con el médico para entender en qué circunstancias puede necesitar tomar antibióticos para disminuir el riesgo de contraer una infección en las válvulas. Por ejemplo, es posible que necesite antibióticos antes de someterse a procedimientos dentales o cirugías.