Síntomas
Los síntomas de la hemorragia nasal varían dependiendo en qué lugar empiece el sangrado nasal
- Hemorragia nasal anterior: provoca un flujo de sangre desde una de las fosas nasales cuando el paciente se sienta o se levanta. La sangre puede bajar por la garganta si la persona tose o inclina la cabeza hacia atrás.
- Hemorragia nasal posterior: provoca un sangrado que baja por detrás de la boca y la garganta. Cuando el paciente se inclina hacia adelante, la sangre puede fluir de la ventana nasal. La sangre puede fluir rápida o lentamente.
¿Cuándo debo llamar al médico?
Llame al médico si hay mucha sangre, si la hemorragia no se detiene, si la hemorragia es causada por una lesión, como una caída, o si padece hemorragias nasales con frecuencia.
Diagnóstico
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Le tomará el pulso y la presión arterial cuidadosamente debido a que el sangrado serio puede hacer que estos latidos sean peligrosamente bajos.
Las pruebas pueden incluir:
- Radiografía
de los senos nasales: para detectar anomalías o masas en la región nasal
- Endoscopia: se utiliza un tubo delgado con una luz para examinar los tejidos nasales que pueden verse desde el frente de la nariz
- Exámenes sanguíneos: para detectar anemia, deficiencia de plaquetas sanguíneas o problemas de coagulación
Tratamiento
La mayoría de las hemorragias nasales anteriores se detienen sin ayuda médica antes de que transcurran 15 minutos. Las hemorragias nasales posteriores, generalmente, son más graves y necesitan atención médica. El tratamiento puede abarcar el sellado de los vasos sanguíneos que están sangrando.
Cuidados personales
- Mantenga la calma.
- Siéntese e inclínese hacia adelante.
- Mantenga presionadas juntas las partes suaves de la nariz durante cinco minutos.
- Después de que el sangrado se haya detenido, no se pique la nariz.
- Evite hacer esfuerzos, agacharse o levantar objetos pesados.
- Si la hemorragia comienza nuevamente, vuelva a aplicar presión durante diez minutos.
Intervención médica
En los casos de hemorragia nasal anterior, el médico colocará una compresa humedecida con un medicamento que contrae o encoge los vasos sanguíneos y alivia el dolor. Se aplicará presión manteniendo las ventanas nasales juntas. El doctor puede sujetar el área con una gasa. En los casos más graves, el médico puede cauterizar o sellar un vaso sanguíneo que no coagula por sí solo.
Una hemorragia posterior puede requerir la inserción e inflado de un globo especial que aplique presión en el área. Si todos los intentos médicos por controlar el sangrado fallan, se necesitará intervenir quirúrgicamente.
Si se le diagnostica una hemorragia nasal, siga las
indicaciones
de su médico.